Para detener la alopecia se pueden administrar inyecciones de cortisona, medicamento que reduce la hinchazón en la zona del folículo piloso y así este recibe sangre y nutrición.
Otro tratamiento es el DNCB (dinitroclorobenceno), un ácido que se aplica directamente a la zona afectada con el fin de provocar una reacción alérgica —similar a la causada por el zumaque venenoso— que distraiga a los linfocitos. No obstante, para algunas personas la erupción cutánea resultante puede ser muy dolorosa.
También se ha dado amplia publicidad al uso tópico de un medicamento llamado minoxidilo. Aunque en un principio se utilizó para tratar la hipertensión, se observó que un efecto secundario era que hacía crecer el pelo. Sin embargo, como en la mayoría de los tratamientos contra la alopecia, el índice de éxito ha sido decepcionantemente bajo. Casi toda la información que se ha divulgado respecto a este medicamento está relacionada con la calvicie masculina común, no con la alopecia.
Se han prescrito más de dieciséis medicamentos y tratamientos para la alopecia, todos los cuales se deben administrar durante un período de tiempo indefinido. Como normalmente toma unos seis meses determinar si un medicamento en particular es efectivo, el tratamiento puede prolongarse por mucho tiempo y causar frustración. Por lo tanto, en la actualidad no existe una verdadera curación.
THF9WQVG7QJ2
